1 de enero de 2014

Día 1: Zygmunt Rotter, Re-Humanizarse a través del Arte de la Herrería....o Ser Estirpe de Valientes!

In Memoriam de Samuel Kopec y Zygmunt Rotter

Zygmunt Rotter fue uno de los afortunados a los que salvó Schindler, el número 610 de la más famosa de las listas. «Temo no pararme en detalles de suma importancia. No he olvidado nada, pero me cuesta resumir en poco tiempo todo aquel horror», dice, antes de asegurar que lo de Oskar Schindler «fue todo un milagro» y que el hombre que retrata Spielberg es «idéntico» al que conoció. «La película “La Lista de Schindler” cuenta bien lo que sucedió» (Fuente: la voz de aviles.es)

Rotter ha dejado un Testimonio de Valentía Moral. Cuenta del miedo constante, de su familia rota, de las matanzas «que siempre estaban alrededor nuestro». «No quedó nadie de los míos, perdí a todos y éramos muchos» Él, que tenía 19 años, se libró de la muerte porque se dejó guiar, dice, por una intuición y el apoyo de su buen amigo Samuel Kopec. «Un buen día solicitaron a 20 herreros. Yo nada sabía de ese trabajo, pero dije que sí. Fue mi salvación. Me llevaron a trabajar a la fábrica de quien luego nos salvó. Aunque no a todos. En la factoría en la que yo estaba trabajábamos 1.000 personas y cuando se decidió que debíamos ser trasladados a Checoslovaquia, 700 se quedaron por el camino». «Schindler era una buena persona que quiso hacer el bien y al que casi nadie conoce».

En este camino de superación de la adversidad contó el respaldo de buen amigo inseparable Samuel Kopec, socio y compañero en el camino de la Valentía Moral.

De acuerdo a lo conversado por Hernán Sánchez con la hija de Zygmunt Rotter, la venezolana Lilian Rotter, ella dice que su padre vivió por muchos años aportando con su testimonio la superación de la discriminación, la honestidad y su capacidad de trabajo en el país que lo recibió: Venezuela ! Pais de Bienvenida y Recibimiento.

Zygmunt Rotter y su amigo Samuel Kopec constituyen la supremacía del Espiritu de Vida: del Reino de la Luz en donde es posible la trascendencia de la vida....la esencia.



En palabras de Perla Hazan, lo único que Hitler no se pudo llevar de los judíos que sobrevivieron fue su sabiduría.

Sirva la vida de Zygmunt Rotter como una Ofrenda a la libertad, a la Victoria de la Vida por encima de la adversidad. Un Patrimonio Humano Ético y Moral. Una nueva forma de vida, un nuevo Ethos!

Gracias Lilian Rotter por tus enseñanzas aunque sabemos que precisamente la publicidad no es tu propósito, los ejemplos de Valentía Moral son parte de los nuevos Caminos de la Humanidad...

Dejar los Gethos para Hacer Ethos...Pueblos con Ética!


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