8 de agosto de 2014

DIONICE SANDOVAL, CUÁNDO "BAÑARSE" ES UN ACTO DE DIGNIDAD QUE CREA OPORTUNIDADES.

DÍA 218:


"Nunca volveré a estar limpia! Nunca más volveré a estar limpia!", se repetía a sí misma la joven, al tiempo que lloraba.

Nuestro personaje del día de hoy, presenció la escena, y fue a partir de ese momento, que sintió y supo que debía hacer algo.

De todas las indignidades que debe soportar una persona sin hogar, una de las peores es tener que vivir entre las calles, y no contar con la posibilidad de higienizarse bajo una ducha. 

Es esta una realidad a la que se enfrentan cada vez mas, miles de personas, en las grandes ciudades, como es el caso de San Francisco, California, en donde ocurrió el incidente relatado al comienzo de la nota, y el cual le cambió a nuestro personaje, la forma en que percibía hasta ese momento, la tragedia de estos seres sin casa.

Hoy en 365 Días de Valentía Moral, nos referiremos a Dionice Sandoval, fundadora de las Duchas Ambulantes, "Lavamae".

La pasión de esta mujer de 51 años, quien anteriormente trabajaba como ejecutiva en el área de Marketing, se ha caracterizado por encontrar las soluciones para los problemas que le interesan; y la gente sin techo, siempre estuvo presente en sus pensamientos.

Dionice comenzó por investigar las alternativas existentes, para que los desamparados de San Francisco, pudieran recibir una ducha. Los resultados no fueron nada favorables. Las tres mil personas que habitaban en la calle, debían compartir aproximadamente 16 duchas, ubicadas en el centro de San Francisco.

Es decir, que debian viajar al centro de la ciudad, en la cual, los medios de transporte no son baratos, ni mucho menos gratuitos, y hacer una enorme línea para darse una ducha.

Ya con los resultados en sus manos, Sandoval concluyo, que no eran las personas quienes debían ir a las duchas, sino, que las duchas debían ir adonde las personas!

Entonces, Dionice propuso la adaptación de varios autobuses, para convertirlos en estructuras con dos duchas privadas, y ofrecer limpieza y privacidad a sus usuarios.
Para su sorpresa, supo que no solo a ella se le había ocurrido idear algo como esto, de hecho, cerca de una docena de ciudades alrededor de los Estados Unidos, tales como Los Ángeles, Seattle y Portland, han presentado proyectos de duchas móviles para los sin techo.

Los testimonios de los desfavorecidos, eran casi siempre los mismos: luego de usar la ducha, se sentían nuevamente humanos, por primera vez en mucho tiempo.

"Lavamae", fue el nombre que su Fundadora le dio a este proyecto, que en realidad, es un juego de palabras en español (Lávame), y está recibiendo el apoyo de varias organizaciones locales sin fines de lucro, y de la propia ciudad de San Francisco, la cual ofreció cuatro autobuses municipales para los prototipos.

Esta nota es casi un "secreto develado", ya que la primera "muestra" cobrará vida, a finales de Octubre.

Indudablemente, Dionice es una mujer que está haciendo la diferencia. Su iniciativa, aparte de devolver la dignidad a ciertas personas en situación de calle, es una oportunidad para ejercer la empatía de manera muy profesional, lo que evidencia que la ayuda humanitaria, consiste en ofrecer bienes y servicios que le otorguen calidad de vida, a quienes la necesitan. Y si es con alta tecnología, el logro es excepcional.

Como dice la propia Dionice, "La lucha es para no perder la dignidad".
Bravo Dionice!!


FUENTES
www.lavamae.org/
Upcsol
oriente20.com › Curiosidades

0 comentarios:

Publicar un comentario